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Qué es una passphrase en Bitcoin y si te conviene usarla
La passphrase es una palabra o frase adicional, a veces llamada palabra 25, que se combina con tus 12 o 24 palabras para generar una wallet completamente distinta. No queda guardada en el dispositivo: si la perdés, perdés los fondos, y no existe forma de recuperarla. Conviene si tu principal preocupación es que alguien encuentre tu backup físico; no conviene si todavía no tenés resuelto un backup confiable de la semilla.
Qué hace exactamente
El estándar BIP-39 define que la semilla final se calcula a partir de tus palabras más una passphrase opcional. Si no ponés ninguna, la passphrase es una cadena vacía. Si ponés cualquier texto, obtenés una semilla distinta y, por lo tanto, otra wallet, con otras direcciones y otro saldo.
Tres consecuencias que hay que tener muy claras antes de usarla:
- No existe la passphrase incorrecta. Si escribís mal una letra, no te da error: te abre una wallet válida, distinta y vacía. La wallet con tus fondos sigue existiendo, solo que no la estás abriendo.
- Cada passphrase genera una wallet independiente. Podés tener tantas como quieras con las mismas 12 palabras.
- No queda almacenada en el dispositivo. Por eso quien te roba la hardware wallet o la placa de metal con las palabras encuentra, como mucho, una wallet vacía.
Es literalmente sensible a mayúsculas, espacios, acentos y caracteres invisibles. Un espacio al final que te agregó el teclado es una wallet distinta.
Cuándo suma de verdad
- Tu backup está en un lugar al que otros pueden llegar. Casa compartida, oficina, casa de un familiar, caja de seguridad. La passphrase convierte "me encontraron las palabras" en "me encontraron unas palabras que no abren nada".
- Te preocupa el acceso físico al dispositivo. Cuando se demostró en 2020 que se podía extraer la semilla de ciertos modelos con acceso físico y equipo de laboratorio, el propio informe señalaba que una passphrase BIP-39 dejaba el ataque sin efecto.
- Querés separar patrimonio. Una wallet de uso corriente y una de ahorro de largo plazo, con la misma semilla y passphrases distintas.
- Herencia repartida. Un heredero tiene las palabras, otro la passphrase, y hace falta que se pongan de acuerdo.
Cuándo es una mala idea
La passphrase agrega un segundo punto de falla. Si tu problema hoy es que la semilla está en un papel a punto de mojarse, agregar una passphrase no te hace más seguro: te da dos cosas frágiles en vez de una.
- Si no la vas a respaldar en físico. "Me la voy a acordar" es la causa documentada de pérdidas más frecuente en este tema. Te vas a acordar hoy, no dentro de cuatro años.
- Si usás una frase con significado personal. El nombre de tu perro más tu año de nacimiento es una frase que alguien que te conoce puede probar, y las herramientas de fuerza bruta prueban millones de variantes por segundo sobre una semilla robada.
- Si dependés de escribirla en un teclado con autocorrector. Mayúsculas automáticas, comillas curvas y espacios agregados son la causa de "la wallet apareció vacía".
- Si sos la única persona que sabe que existe y no dejaste ninguna instrucción. Tus herederos van a encontrar 24 palabras que no abren nada y van a concluir que no había nada.
Cómo elegirla y cómo respaldarla
- Que tenga entropía real. El método más simple y verificable es elegir seis palabras al azar con dados a partir de una lista pública (la de 2048 palabras de BIP-39 sirve), en vez de inventar una frase con la cabeza. Cuatro palabras de esa lista son unos 44 bits: poco, contra alguien que ya tiene tu semilla y una placa de video. Y lo que "parece aleatorio" para una persona no lo es.
- Que la puedas transcribir sin ambigüedad. Evitá caracteres que se confunden a mano, mayúsculas raras, acentos y símbolos exóticos. Palabras separadas por un solo espacio, todo en minúsculas, es una convención práctica.
- Respaldala en metal, igual que la semilla, y guardala en una ubicación distinta de la de las palabras. Ese es el punto entero: que quien encuentre una pieza no tenga la otra.
- Nunca la guardes junto a la semilla, ni en el mismo sobre, ni en la misma caja, ni en el mismo gestor de contraseñas.
- Anotá el formato exacto, no solo el contenido: cuántas palabras, si hay mayúsculas, si hay espacios. Escribilo como una regla clara para alguien que nunca vio esto.
- Cuidado con guardarla en el dispositivo. Algunos modelos permiten dejarla asociada a un PIN secundario. Es cómodo, pero convierte la passphrase en un segundo PIN y anula buena parte del beneficio contra el acceso físico.
La wallet señuelo y sus límites
El uso más citado es la negación plausible: la wallet sin passphrase tiene un monto chico y creíble, y la real está detrás de la passphrase. Funciona, con dos límites que conviene decir en voz alta.
Primero, para que sea creíble, la wallet señuelo tiene que tener fondos reales y movimientos reales. Una wallet vacía no convence a nadie y puede empeorar la situación.
Segundo, la técnica de las passphrases es pública y conocida. Un atacante informado puede insistir sabiendo que existe la posibilidad. Y en algunos países existen obligaciones legales de entregar claves ante requerimiento judicial, con consecuencias por no hacerlo. Si tu escenario de riesgo incluye coacción, el multisig con llaves en distintas ubicaciones o jurisdicciones suele ser una respuesta más honesta que la negación.
Checklist antes de mover fondos
No hay atajo: hay que probarlo entero antes de confiarle dinero.
- Configurá la passphrase y enviá un monto pequeño a la wallet resultante.
- Borrá el dispositivo por completo. Restablecimiento de fábrica, en serio.
- Restaurá desde tus palabras escritas en el backup físico, no desde la pantalla ni desde la memoria, y escribí la passphrase desde tu backup físico.
- Verificá que aparezca el saldo y que la primera dirección coincida con la que anotaste antes.
- Repetí el ejercicio una segunda vez, algunos días después. La mayoría de los errores de transcripción aparecen en la segunda pasada.
- Recién ahí movés el resto de los fondos.
Preguntas frecuentes
¿La passphrase es lo mismo que el PIN del dispositivo?
No. El PIN solo protege el aparato físico y se puede restablecer borrándolo. La passphrase forma parte del cálculo criptográfico de la wallet: sin ella, las palabras abren otra wallet, y no hay forma de recuperarla.
¿Cuántas palabras debería tener la passphrase?
Si la elegís al azar con dados desde una lista pública, seis palabras es un piso razonable y siete deja margen de sobra. Menos de cinco queda al alcance de la fuerza bruta si el atacante ya tiene tus palabras. Lo que importa es cómo la elegiste, no solo la longitud: una frase larga pero personal es más débil que seis palabras verdaderamente al azar.
¿Puedo cambiar la passphrase más adelante?
No se cambia: se crea una wallet nueva con otra passphrase y se transfieren los fondos, con la comisión que eso implique. Por eso conviene decidirla bien la primera vez.
¿Qué pasa si me olvido la passphrase?
Los fondos quedan inaccesibles de forma permanente. No hay soporte técnico, ni recuperación, ni excepción. Ese es exactamente el intercambio que aceptás al usarla, y por eso el respaldo físico separado no es opcional.
¿Conviene usar passphrase si recién empiezo?
Primero resolvé el backup de la semilla y probá una recuperación completa. Cuando eso funcione sin dudas, la passphrase es el siguiente paso natural. En el orden inverso, suele terminar mal.
La auditoría de 12 Palabras evalúa si la passphrase suma o resta en tu caso concreto, y corre entera en tu navegador.
Auditar mi setupSin registro. Sin cuenta. Sin cookies. Nunca pedimos tu frase semilla — y técnicamente no podemos: esta web no tiene permiso para enviar datos a ningún lado.