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Tengo once de las doce palabras
Es recuperable, y la cuenta es mejor de lo que parece: no son 2048 posibilidades sino alrededor de 128, porque la propia frase trae una suma de verificación que descarta casi todas. Lo que hay que cuidar es dónde hacés esa búsqueda.
Por qué son ~128 y no 2048
Una frase de doce palabras no es una lista de palabras sueltas: es un número partido en pedazos de once bits, con una parte final que verifica al resto. BIP-39 lo describe así: «se genera una suma de verificación tomando los primeros ENT/32 bits de su hash SHA256», y luego «estos bits concatenados se parten en grupos de 11 bits, cada uno codificando un número de 0 a 2047» — BIP-39.
En una frase de doce palabras esa verificación son 4 bits. Eso significa que, de las 2048 palabras posibles en el hueco, sólo una de cada dieciséis produce una frase válida. Quedan unas 128 candidatas, no dos mil.
Cada una abre una billetera distinta y perfectamente real. La que buscás es la que tiene tus fondos.
Si además olvidaste el orden, la cuenta cambia mucho
Faltar una palabra y no saber el orden de las demás son problemas de tamaño completamente distinto. Doce palabras se pueden ordenar de casi quinientos millones de maneras, y eso ya no es una búsqueda que se hace en una tarde en tu computadora.
Si ese es tu caso, escribí primero todo lo que sí recordás con certeza —qué palabras son, cuáles van seguras al principio o al final— antes de intentar nada. Cada certeza recorta el espacio de forma enorme.
Dónde hacer la búsqueda, que es lo único peligroso acá
Las herramientas para esto existen y son abiertas. La regla no es cuál usar, es dónde: la búsqueda se hace sin conexión, en una computadora tuya, con las once palabras que ya tenés.
No escribas tus once palabras en un sitio web. Ninguno. Aunque sea honesto, tus palabras salieron de tu máquina y ya no las controlás. Un servicio que te las pide para «ayudarte a completar la que falta» te está pidiendo justamente lo que necesita para vaciarte la billetera.
Y si podés, hacelo en una máquina desconectada. Once palabras de doce es casi toda la llave.
Nadie que se ofrezca a recuperarla te está ayudando
Preguntar esto en un foro atrae mensajes privados en cuestión de horas. La regla no tiene excepciones: no existe ninguna razón legítima para que un tercero necesite tus palabras, ni para completarlas, ni para verificarlas, ni para «revisar si el problema tiene arreglo».
Quien te escriba ofreciendo recuperación después de que cuentes esto en público está aprovechando exactamente tu situación. Con once de doce, entregarlas es entregar la billetera.
Y cuando la encuentres
Mové los fondos a una billetera nueva, con una frase nueva, y anotala completa antes de mover nada. La vieja pasó por una computadora haciendo una búsqueda exhaustiva y quedó escrita en más lugares de los que podés rastrear.
Esta vez anotá también qué billetera la creó y en qué año. Esas dos líneas no pueden gastar un satoshi y son lo que le faltó a la mayoría de la gente que llega a esta pregunta.
Preguntas frecuentes
¿Y si me faltan dos palabras?
Sigue siendo posible pero el trabajo crece muchísimo: pasás de unas 128 candidatas a cientos de miles. Con posiciones conocidas todavía es abordable en una computadora común; sin ellas, se vuelve difícil.
¿Puedo probar las candidatas una por una a mano?
Técnicamente sí, pero son unas 128 billeteras distintas para revisar y es fácil equivocarse. Las herramientas abiertas hacen exactamente eso y sin conexión.
Encontré una frase válida pero la billetera está vacía
Es esperable: hay unas 128 frases válidas y sólo una es la tuya. Seguí con las demás. Y si probaste todas, revisá el tipo de dirección: una misma frase puede mostrar saldo cero si el programa usa un formato distinto al original.
Comprobá si tu respaldo alcanza, antes de necesitarlo.
Auditar mi setupSin registro. Sin cuenta. Sin cookies. Nunca pedimos tu frase semilla — y técnicamente no podemos: esta web no tiene permiso para enviar datos a ningún lado.