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A dónde fueron los bitcoin robados en Coldcard

El atacante mandó 64,9 BTC a un CoinJoin de Wasabi el 4 de agosto de 2026 a las 20:42 UTC, y le salió mal: 54,3178 BTC —el 84%— salieron a una sola dirección, sin mezclar. Los volvió a meter dos veces más. Recién en la tercera ronda, el 5 de agosto a las 01:14 UTC, los fondos salieron partidos en montos idénticos entre sí y el rastro dejó de poder seguirse. Un segundo atacante, más chico, tomó otro camino: puenteó a Ethereum por THORChain y mandó 200 ETH a Tornado Cash en dos tandas de 100. Todo lo que sigue está verificado consultando las transacciones, no citando coberturas.

Qué es un CoinJoin, en una línea

Mucha gente junta sus monedas en una sola transacción enorme y las saca partidas en montos exactamente iguales entre todos. Como al salir ninguna se distingue de las demás, un observador no puede decir cuál salida corresponde a cuál entrada.

El detalle que decide todo: solo se mezcla lo que alcanza a emparejarse en un monto igual. Lo que sobra sale como vuelto, en un pedazo, a una dirección sola. Y el vuelto se sigue sin esfuerzo.

Cómo sabemos que el software fue Wasabi 2.0

Nadie anuncia qué mezclador usó. Los montos lo dicen igual, porque cada implementación parte las salidas con su propia regla.

En la transacción f3ee6e61 las salidas caen en potencias de 2, potencias de 3 y el doble de las potencias de 3. Por ejemplo 129.140.163 satoshis es 317; 2.097.152 es 221; 3.188.646 es 2×313. Ese conjunto de denominaciones es exclusivo de Wasabi 2.0.

Lo confirma un segundo indicio: 254 de las 324 entradas son taproot, que es el tipo de dirección que Wasabi usa por defecto desde la versión 2.0.4.

Un dato que casi no se menciona: zkSNACKs, la empresa que coordinaba Wasabi, cerró en junio de 2024. El software quedó abierto y hoy lo operan coordinadores de terceros. La herramienta le sobrevivió a la compañía que la hacía.

Ronda 1: entraron 64,9 BTC y salieron 54,3 sin mezclar

4 de agosto de 2026, 20:42 UTC. Transacción f3ee6e61, 324 entradas y 382 salidas.

Una sola salida se llevó 54,3178 BTC a la dirección bc1qajcrhj3s2x0yfcj54emjukghv93su80svp2d3t. Es el 84% de todo lo que había metido, en un solo pedazo.

Acá hace falta corregir algo que circuló mucho: se leyó "entraron 64 y salieron 54" como si la mezcla hubiera funcionado. Es al revés. Esos 54,3 son precisamente la parte que no se mezcló, el vuelto que el CoinJoin no pudo emparejar. Es el resultado de que falló, no de que anduvo.

Ronda 2: le volvió a pasar lo mismo

5 de agosto, 00:16 UTC. Cuatro horas después metió esos 54,3178 a una segunda ronda: transacción 3bdac8ed, 320 entradas y 374 salidas.

Y volvió a salir en bloque: 47,1213 BTC a una sola dirección. Para dimensionar lo evidente que es, esa salida es 47 veces más grande que la segunda de la transacción; todas las demás son de 1 BTC exacto.

Dos rondas pagadas, y 47 de los 64 originales seguían saliendo en un bulto que cualquiera sigue con un explorador de bloques y diez minutos.

Ronda 3: acá sí funcionó, y acá se corta

5 de agosto, 01:14 UTC. Transacción 80f11c77.

Esta vez los 47,12 salieron partidos: siete salidas de 7,7484 BTC, todas idénticas entre sí, más dos de 3,8742. Ninguna se destaca.

Se puede hacer una cuenta: 47,1213 ÷ 7,7484 = 6,08, así que unas seis de esas siete son suyas. Seis de siete. Pero no hay forma de decir cuáles seis, y esa imposibilidad es el punto: así se ve una mezcla que efectivamente funcionó.

De esas nueve salidas grandes, ocho volvieron a entrar a otro CoinJoin en siete momentos distintos repartidos a lo largo de 27 horas. Una sigue quieta. Ninguna de las ocho se distingue de la de un usuario común de Wasabi que remezcla por costumbre.

El rastro no se corta por falta de herramientas. Se corta porque el diseño hace exactamente lo que promete.

El segundo atacante: THORChain y Tornado Cash

Hubo dos atacantes, no uno. El segundo, mucho más chico, drenó unos 600 mil dólares el 2 de agosto, después de que la vulnerabilidad se hiciera pública.

Ese no mezcló en Bitcoin: puenteó a Ethereum por THORChain y el ether aterrizó en 0x41B7529a. Desde ahí mandó 100 ETH a Tornado Cash el 4 de agosto a las 15:14 UTC y otros 100 a las 16:26. Dos tandas idénticas con una hora de diferencia.

(THORChain es el protocolo; THORSwap es una de las interfaces que lo usan. Desde el contrato no se puede saber cuál usó.)

Por qué el puente y no un exchange: el eslabón real

Esta es la parte que casi nadie explica, y es la que más importa.

Tornado Cash corre en Ethereum, y para mandarle fondos hace falta ether para pagar la comisión de red. Comprar ese ether en un exchange significa documento, selfie y comprobante de domicilio.

THORChain entrega ether nativo a cambio de bitcoin, sin pedir nada. Con eso el atacante paga su propio gas.

O sea que el puente no le sirvió para esconderse: le sirvió para borrar el único momento en que tenía que mostrar la cara. El eslabón débil del rastreo no es el mezclador, es de dónde salió el gas.

Vale la pena notar el espejo con Bybit, de febrero de 2025: allá robaron ether, lo pasaron por Tornado y lo cambiaron a bitcoin. Acá el camino es el mismo en sentido inverso. Misma caja de herramientas.

Qué frena de verdad estos robos

No es el rastreo. Es la lista.

Cuando esa moneda quiera convertirse en pesos o dólares, el exchange ya tiene marcadas las direcciones de origen, y quien la compre fuera del sistema la va a pagar con descuento porque sabe lo que compra.

Sumado a las comisiones de cada ronda, el spread del puente y el gas de las dos puntas, robar resultó un momento y cobrar lleva días.

Y de ahí sale la conclusión que ordena todo lo demás: si esconder lo robado cuesta tanto, al atacante le conviene atacar donde robar sale barato. En diez años, eso fue siempre el mismo lugar: cómo nació la semilla. Randstorm, Milk Sad, Profanity, Ill Bloom y ahora Coldcard atacaron el generador de azar. Ninguno atacó la matemática de Bitcoin.

Preguntas frecuentes

¿Se pueden recuperar esos bitcoin?

Por la cadena, no: nadie puede revertir una transacción de Bitcoin ni congelar una dirección. Lo que sí ocurre es que los exchanges marcan las direcciones de origen, así que los fondos quedan difíciles de convertir a dinero. Recuperarlos dependería de identificar a la persona por fuera de la cadena, no de deshacer un pago.

¿Entonces mezclar funciona o no funciona?

Funciona si se hace bien, y acá se hizo mal dos veces seguidas. En las dos primeras rondas el 84% y después el 72% de los fondos salieron sin mezclar, en un solo pedazo perfectamente seguible. Recién la tercera ronda partió el monto en denominaciones iguales. El error no es del software: es de no manejar el vuelto.

¿Usar CoinJoin es ilegal?

Mezclar las propias monedas para tener privacidad no es en sí un delito en la mayoría de las jurisdicciones, pero muchos exchanges tratan los fondos que pasaron por un mezclador como de riesgo elevado y pueden pedir explicaciones o bloquear el retiro. Tornado Cash además estuvo sancionado por la OFAC de Estados Unidos. Esto no es asesoramiento legal.

¿Cómo verifico yo mismo estos datos?

Buscando los identificadores de transacción en cualquier explorador de bloques, por ejemplo blockstream.info o mempool.space. Las tres rondas son f3ee6e61, 3bdac8ed y 80f11c77. No hace falta ninguna herramienta paga ni permiso de nadie: la cadena es pública y ese es justamente el punto.

¿Esto me afecta si tengo una Coldcard?

Este rastreo es sobre el destino de los fondos ya robados, no sobre quiénes están expuestos. Para eso está la página del incidente, que explica qué versiones fallaron y cómo saber si te toca sin entregarle la semilla a nadie.

Todo este camino existe porque alguien pudo llegar a una semilla que nació de un generador de azar defectuoso. La auditoría de autocustodia de 12 Palabras se ordena alrededor de esa pregunta: con qué herramienta y qué versión nació cada una de tus semillas.

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